Después del golpe seco le saltó el airbag. Se sintió completamente aplastada y se le cortó la respiración. Algo recuperada, notó que le ardía la cara y el pecho. ¡Le quemaba hasta doler! Se le despegó la piel por trozos.
Y trozos, añicos quedó su coche.
Le había sobrevolado un joven tonto con 200 caballos en sus manos y un tremendo motor en su cerebro, localizado éste a esa edad en sus pies.
Ella decidió no volver a tocar la pita, la bocina, el claxon de un golpe seco aunque vea y no vea por el retrovisor 200 caballos montados por un joven tonto. Además, metió una bolsa de vómitos en la guantera del cacharro que le quedó.
jueves, 12 de enero de 2012
viernes, 11 de noviembre de 2011
YO OPINO...UN PAÍS PARA COMÉRSELO: GRAN CANARIA
Anoche vencí
la batalla contra el sueño (vivo una hora más tarde) y después del episodio de
“Cuéntame” me enganché con ojos bien abiertos y con mucha ilusión a la
pantalla. En “Un país para comérselo” Imanol Arias y Juan Echanove hacían un
itinerario por mi isla, Gran Canaria, visitando sus diferentes parajes y
mostrando al mundo que Canarias tiene algo más que turismo (¡qué también está
bien!). Destacaron que nuestra isla es un continente en miniatura, con dunas en
el sur, roques presiendo su cima y verde y viñas en el norte.
Sin
embargo, encontré una pequeña pega a la música que introdujo el principio y
finalizó el programa. Pedro Guerra cantaba ‘Debajo del puente'. ¡Y
claro, Pedro Guerra es un gran cantautor, pero es de la isla vecina! Por ello me
sonó que nuestra Gran Ínsula estuvo desde principio a fin, circularmente
envuelta por Güímar. Me hubiera gustado escuchar una banda sonora alimentada
por Mestisay, Arístides Moreno y, mucho más, por José
Antonio Ramos, que algo se escuchó como de lejos, como desde Artenara, pero muy
poco y, además, hacia el final del programa. Personalmente, no hay ni un solo
sonido que me traslade más a Gran Canaria que el del timple de José Antonio.
En
cuanto lo culinario, muy bien aunque creo que ha habido escasos ejemplos. Unas
‘papas arrugás’ con un buen mojo no aparecieron. Un ejemplo de un mojo verde con
su sancocho e incluso una visita a la destilería del ‘Ron Arehucas’ o a lo que
llamamos el ‘gofio del perejil’ (Pérez Gil) en Vecindario, habrían completado y
mejorado más aún el programa. Incluso nos habría llegado a los que estamos
lejos el olor a gofio recién tostado y molido. ¡Qué recuerdos!
Además,
me gustó el tipo de personas que eligieron: un pastor, una cocinera, un
cultivador de cañas de azúcar, un cocinero de Mogán, un panadero de Ingenio, un
artesano de instrumentos de cuerda como el timple, cultivadores de frutos
tropicales o un inglés, David Bramwell, director del 'Jardín Botánico Viera y
Clavijo’, paseándose entres las cientos de especies autóctonas que existen en
nuestra isla. Aunque no habría estado mal que Imanol y Juan hubieran paseado con algún personaje interesante de nuestra isla por la Calle Mayor de Triana o por el Paseo de las Canteras.
No
obstante, un pequeño comentario de Imanol me llamó la atención. Dijo algo así
como que la isla ya no sólo le suena a música por lo de los ‘canarios’, cosa
que nos descubre un guión un poco flojo e incompleto, pues todos sabemos que el nombre de las
islas y, en concreto, de la nuestra se debe a los ‘canes’, es decir, a los
perros, y de ahí Gran Canaria (perros, no pajaritos). En fin, que el programa podría haber sido más completo, menos superficial y más profundo pues había posibilidades para ello. Sinceramente, me ha dado la sensación de que Imanol Arias y Juan Echanove, aunque agradables y simpáticos a la hora de narrar, protagonizar y entrevistar en el programa, no han estado realmente bien asesorados.
A pesar de esto último, como
grancanaria, o como canariona, desde aquí y, aún siendo crítica, quiero agradecer a estos dos grandes
hombres de la escena española, el hecho de presentarnos un programa dedicado a Gran Canaria y que nos
hayamos paseado durante una hora por los hogares de cualquier lugar del mundo.
domingo, 30 de octubre de 2011
UN OASIS
Hay relaciones que se construyen desde el techo
y sobre arenas movedizas.
Esas se derrumban con el primer temblor
y para siempre.
Hay relaciones que se construyen poco a poco,
desde abajo
y aparejo sobre aparejo.
En ellas se utiliza buena y abundante
argamasa.
En ellas la arena
Esta arena no llega a movediza
porque siempre se la lleva el viento.
Esta arena da consistencia y vida a
nuestra argamasa.
La arena que nos sobra
se la lleva el viento.
Nos quedan, para vivir,
un ardiente siroco
y un
oasis hermoso.
jueves, 20 de octubre de 2011
TRASCENDENTAL TALE
Se cansó de ser trascendental. Vivió muchos años yendo y viniendo a conciertos de jazz. Cuartetos, tercetos, solos, bands, Heineken Festival, nueva temporada de conciertos de música clásica en teatros nacionales y comunales.
Se cansó de leer tanto. Quijotes, Potters, Evas Lunas, Poes y sus terrores, Shakespeares y sus amores, Quirogas, Cortázars e infinitas historias de infamias y demás reproducciones de hechos y deshechos del ser humano y no humano.
Teatros, periódicos, noticias en la radio y en internet. Conocimiento del mundo y de lo que ocurre en él.
Se cansó de vivir en la ignorancia. Se dio cuenta de que para dejar de estar en el desconocimiento en grado superlativo se tenía que cultivar. Debía estudiar, entender y saber hablar de lo que ese día gobernaba el mundo y sus dineros: Standars and Poors, Fitch y Moody's.
Debía se salir del oscurantismo. El periodismo y sus cinco W le ayudarían: Who, Why, When, Where & How.
¿Quién estaba detrás de todas esas agencias de calificación? ¿Qué objetivo tenían? ¿El mundo vivía una guerra sin balas? ¿Era esa la Tercera Guerra Mundial? La guerra entre dos letras: la S y la E. Consonante contra vocal. Formaban una buena sílaba. Y ahora, la buena pareja se divorciaba.
martes, 11 de octubre de 2011
YO OPINO… SOBRE LOS AVIONES Y SUS ASIENTOS
Sí, acabo de leer un pequeño artículo en El País donde habla de los asientos reclinables de los aviones. Estos estupendos y maravillosos asientos, donde desde el principio debes ir amarrada no vayas a salir volando en el despegue, son el mayor motivo de conflicto dentro de los aviones. Personalmente, yo me he encontrado protagonizando uno. Que sí, que soy conflictiva pero no para tanto. Así, conflictivas, nos llaman a las mujeres que rechistamos, contestamos cuando algo nos parece injusto o decidimos defender nuestro espacio vital. Y digo vital, porque de espacio de vida o muerte hablamos cuando se trata el problema dentro de un avión.
Teniendo en cuenta de que no soy Tachenko, 1’63, casi no quepo en el asiento, por ejemplo, 4C, y es que, después de la pregunta:
-¿Ventana o pasillo?
- Pasillo y lo más adelante posible, por favor (me enerva oír el ruido del motor), respondo apresuradamente,
después de hacer infinitas colas en facturación, solicito pasillo para poder, al menos, sentirme libre por un lado y no aprisionada cual morcilla de Ontinyent entre el señor de al lado y la mini ventana vertiginosa y existencial.
Pero vamos al hecho. Me ocurrió que, intentando leer el periódico sin comérmelo literalmente, el encantador muchacho de delante inclinó, sin ni siquiera preguntar, su asiento sobre mis narices. Yo, para salir de tal encierro cual ‘Buried’ con un mechero que quema los dedos, delicadamente eché para atrás el mío. ¡Cuestión de sobrevivir! (Gloria Gaynor ponía la banda sonora con su orgulloso ‘I will survive!’)
Sucedió entonces lo inesperado. El educado muchacho nórdico que estaba sentado detrás de mí, empezó a dar salvajes empujones a mi asiento, así, cual vikingo envenenado. Y yo, de sangre araucana, me dejé llevar por la pasión del Caupolicán y casi le arranco la cabeza al vikingo con cuernos incluidos. De repente, mi angelito bueno me susurró, me recordó que debía actuar con tranquilidad y raciocinio. Y… ¡plín! Por primera vez en mi vida llamé a la azafata. Indignada yo antes que los de Sol, acusé a la autoridad, denuncié y, finalmente, gané en lo que terminó siendo sólo una batalla dialéctica seguida de un silencio mortal. Eso sí, los nervios no se me quitaron hasta después de pisar tierra.
¿Quién tiene la culpa de todo esto a parte de los vikingos? Las compañías aéreas que nos confunden con cajas de frutas, es decir, el dinero, que en nuestra sociedad está por encima de cualquier tipo de valores, por encima de cualquier tipo de persona, por encima de cualquier tipo de tapizado, ¡vamos! En este caso, lo único que valemos es el duro que tenemos. Nada, que dentro de poco nos tirarán como maletas dentro de las cintas, nos transportarán en carritos unos encima de otros y viajaremos amontonados en las bodegas de los aviones.
sábado, 8 de octubre de 2011
KEKITA
| Tossa de Mar |
tranquila,
feliz,
recordada.
A veces es tarde
pero siempre estás,
no te das cuenta quizá
pero siempre ocupas
el espacio vital de
mi sombra.
Despierta hoy,
te esperamos imponente,
superior,
mejor aún que ayer,
ejemplo, modelo y patrón,
sin recorte, sin retales,
al completo.
Y siempre vistes mi sombra.
Bandera de colores,
bandera hermana.
Despierta hoy feliz,
responde al teléfono,
dulcifícanos más,
que te llevamos siempre
a nuestra vera;
eres nuestra sombra
de colores,
nuestra vida, nuestra guía,
nuestro fraternal recuerdo,
nuestra sangre,
nuestra memoria,
nuestra historia.
lunes, 3 de octubre de 2011
PENSANDO EN DALÍ
| La mitad de la pintura de Gala es como verla entera. Fantástica. |
Ese loco de Figueres
con bigotes como
largos pinceles.
Recordando sus mágicas
obras
sus dibujos
sus pinturas
esculturas
y su cadillac,
no sé si de segunda mano,
pero un tremendo cádillac que
surcó las aguas del Atlántico
y fue sostenido sobre el cielo
de Figueres
para volar a su teatro,
para instalarse en nuestras vidas.
Pensando en Dalí,
en Gala
en sus manos,
en sus sueños,
en sus trazos alargados,
en su surrealismo,
en su genial locura.
Gràcies per tot,
Salvador Dalí.
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